Primero: No soy una agencia más.
Aquí no compras un servicio, sino resultados. Ah, y no te voy a engañar: no llegarás de hoy para mañana. En el mundo digital mandan la constancia, la perseverancia y… ¡mucho curro!
Siempre seré clara y directa contigo. Aún recuerdo un verano en un hotel, cuando pregunté a mi responsable: «¿Me vais a pagar las horas extra?». Su respuesta: «Sííí». Aún estoy esperando… Eso me marcó. Yo siempre seré sincera contigo.
Y lo mejor: hablarás directamente conmigo, la persona que transformará tu proyecto. Recuerda: con mucho trabajo, ¡no de un día para otro!
Sé lo que es estar al otro lado:
Mi experiencia en hostelería + marketing digital = el tándem perfecto para ayudarte.
No hablo desde la teoría: sé lo que es vivir cada servicio, los días buenos y los malos.
Máxima empatía:
No vendo humo. Me importa entender tu negocio para darte soluciones reales.
Bonus de experiencia:
Mi compañero de vida lleva +10 años formando a futuros profesionales de hostelería. ¿Que si conozco el sector? ¡Como la palma de mi mano!
¿No tienes un restaurante? ¡Me encanta!
Tengo clientes de otros sectores que ¡van que vuelan! Lo importante es conocerte, saber qué necesitas y encontrar tu solución.
¿Piropos? ¿Que te diga todo lo que hago bien? ¡Noooo!
Prefiero que me conozcas y me valores por ti mism@.